El pasado viernes 20, en Diversas, abrimos las puertas a la primavera celebrando la fiesta de Ostara. Más que una simple fecha en el calendario, esta antigua festividad pagana y neopagana del equinoccio que representaba la fertilidad, nuevos comienzos y la siembra.
Marcaba el renacer de la naturaleza, el equilibrio entre luz y oscuridad, y el triunfo de la vida sobre el invierno.
Fue una jornada mágica de unión entre mujeres y niñas donde reinventamos la tradición:
- Identidad: Adornamos nuestros rostros con maquillajes celtas, conectando con nuestras raíces.
- Calma: El ritmo de los tambores nos guio en una meditación profunda para soltar el invierno.
- Movimiento: De la mano de Raquel, bailamos para conectar con nuestro interior, con lo que necesitamos y fortalecer el vínculo con las demás. Fue todo un regalo.
Cerramos el día con la semilla de los nuevos comienzos plantada en el corazón.
Gracias a todas por formar parte de este renacer!


